La clave de un rico chimango está en la amasada: Sra. Lugui

Un postre popular entre los sudcalifornianos, que se suele acompañar con una taza de café, pero también hay quienes los comen rellenos de frijol y queso

Daniela Pérez Reyes

  · martes 25 de junio de 2019

Lugui suspende la venta de chimangos durante agosto, septiembre y octubre, debido al calor. Mayra Carrizales

La Paz, Baja California Sur.- María Lugarda Castro González heredó la receta tradicional de los chimangos de su madre, con la cual se inició en la cocina desde los 7 años, mientras que a la edad de 14 años, se dedicó de tiempo completo a ayudarle a su madre a hacer tortillas de harina, cocer frijol, arroz, etc., para atender a abonados, que eran trabajadores a los cuales se les brindaba el servicio de desayunos, comidas y cenas.

De esa experiencia, Lugui, como es conocida, ha forjado sus recetas de tamales, empanadas de carne, de frijol, de queso, que hace por pedido, aunque los que mayor auge han tenido han sido sus buñuelos, la capirotada, los cuales hace por temporada, y por supuesto, los chimangos.

Desde hace 15 años, Lugui empezó a ver en la deliciosa comida que preparaba, una oportunidad para obtener un ingreso extra, por lo tanto empezó a hacer toda esta comida por pedido a través de su número 6121374508. Actualmente tiene 68 años y continúa vendiendo de forma directa a sus clientes, aunque confiesa que ya se siente cansada de tanto trabajar, sin embargo, no pierde oportunidad para compartir sus recetas y enseñar a las nuevas generaciones a hacer estos deliciosos platillos, pues comenta, “para todos sale el sol, y yo ya tengo mi clientela”.

RECETA CHIMANGOS

Su receta, menciona, le fue heredada de su madre, y consiste en una medida exacta, es decir, un kilo de harina lleva un huevo, un cuarto de manteca, una taza y media de azúcar, dos cucharadas de Royal y una pizca de sal, que revuelve al mismo tiempo, a la par de ir incorporando el agua. Parece sencillo, sin embargo, aclara que la clave está en la amasada. Después deja reposar la masa, la extiende, la corta en pedazos medianos, y los fríe.

El pedido más grande que ha hecho es de dos kilos, ya que este producto rinde mucho por su tamaño, y debido a su delicioso sabor, es muy solicitado, mayormente por los sudcalifornianos, quienes acostumbran a comerlo relleno de queso fresco con frijol y una taza de café.