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Esthela Ponce como delegada recibe críticas y reproches

  • Desde la Redacción

Mauricio Hernández Ch.

La designación que recibió la expresidenta municipal de La Paz, Esthela Ponce Beltrán, como delegada del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ha generado polémica y muchos comentarios, y aunque algunos digan que el rechazo es en realidad un “teatro armado”.

Lo cierto es que los ciudadanos comunes no aprueban esta designación, tomando como argumento los antecedentes que existen sobre su paso por la presidencia municipal y la denuncia que se presentó por el supuesto desvío de mil 400 millones de pesos, los cuales están siendo utilizados en las manifestaciones que se han llevado a cabo en las oficinas de la delegación.

Esthela Ponce Beltrán.

Esthela Ponce Beltrán.

Algunas opiniones expresan que el rechazo que se ha dado, en realidad no es tan grande y asumen también que el auge que se le ha dado, es realidad producto de grupos y enemistades que ella tiene, tanto en el interior, como en el exterior del PRI y le han tratado de restar importancia.

Sabemos que cualquier protesta puede tener intereses alternos y verse influenciada por agentes externos, eso es algo innegable y a lo largo de la historia hemos visto muchos ejemplos, sin embargo en este caso también es cierto que no se requiere mucho esfuerzo para conocer la opinión de la gente y mediante un sencillo ejercicio podemos ver que un sector importante de la población, reprueba la decisión de haberle dado la delegación.

El rechazo es tan grande que hasta las obras de remodelación que se realizan en la clínica del Seguro, son vistas con desconfianza por ciudadanos comunes y alejados del ámbito político, esto nos permite tener una idea de lo cuestionada que es la nueva delegada, quien tiene a su alrededor un grave problema de credibilidad.

Los señalamientos recabados en personas que -reiteró- son apartidistas y no formaban parte de los manifestantes presentes, reprueban también la designación y de manera muy sencilla, refieren que esta “no estuvo bien”, porque “fue acusada por malos manejos”.

Arturo de la Rosa Escalante.

Arturo de la Rosa Escalante.

Esto último es un factor que salta a la vista de todos y prácticamente es lo que más se cuestiona o atrae los comentarios, ya que el nombramiento se dio a pesar de que en el Ayuntamiento de La Paz, existe una denunciada ante la Procuraduría General de la República (PGR), y la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), por el delito de desvío de recursos.

Cabe referir que en septiembre del 2015, Armando Martínez Vega inició sus funciones como alcalde de La Paz y solicitó una auditoría forense para la administración saliente, ejercicio que arrojó un supuesto desvío de recursos por más mil 400 millones de pesos y por si fuera poco, se dio a conocer que la deuda se había triplicado.

Martínez Vega dijo que el caso sigue su curso y lo que no se puede cambiar, es que mientras no se emita una solución definitiva al respecto, la reputación de la expresidenta queda en tela de duda.

La primer movilización se dio el pasado lunes y en ella estuvieron cerca de 30 personas, el viernes se hizo otra y con más de cien personas, y entre otros aspectos, los organizadores dijeron que las protesta no cederán, hasta que ella sea removida del cargo y agregaron no existe interés alguno por hablar con las autoridades o con los directivos de la institución, ya que la separación de Ponce Beltrán no es algo que pueda negociarse.

Jesús Armida Castro Guzmán.

Jesús Armida Castro Guzmán.

Sobre el tema, José Hevia Aguiar, candidato del PRI a la alcaldía de La Paz, dijo que en caso de asumir la alcaldía paceña, no detendrá investigaciones de la auditoría forense antes mencionada y fue más allá, al asegurar que el tema             quedará como un asunto pendiente de la administración de Martínez Vega, por eso aseguró que esto es un asunto que está en manos de las autoridades y que el apoyará el curso de las investigaciones hasta sus últimas consecuencias.

Arturo de la Rosa Escalante sigue avanzando y sumando simpatías en Los Cabos, y tal parece que Ernesto Ibarra Montoya y Jesús Armida Castro Guzmán, sólo tendrán la opción de seguir luchando por el segundo lugar, condición que se hizo más evidente con la presencia de la dirigente nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, quien dejó en claro que para su partido, los únicos candidatos que son considerados como propios son los que forman parte de la coalición, dejando así fuera cualquier uso indebido de “la ola” que ha generado Andrés Manuel López Obrador.

La separación que se dio por intereses muy particulares, ha ido creciendo y se entiende que no existe una posible solución, lo que permite ampliar aún más la ventaja del abanderado del PAN, quien no ha dejado de trabajar con óptimos resultados, a pesar del golpeteo que algunos opositores le han fabricado para restarle popularidad.

Podemos decir que la candidatura de Castro Guzmán nunca estuvo en duda y también que sus aspiraciones no están de la mano de las del PT que en este caso representa Ibarra Montoya, de tal forma que el trabajo proselitista en ambos inicia con varios puntos debajo de de la Rosa, lo que de momento les permite competir sólo entre ellos.

Algunas encuestas revelan que Ernesto Ibarra sufrió un estancamiento en las preferencias y en la intención del voto, mientras que Armida Castro tuvo un ascenso, pero este fue muy ligero y apenas le permite superar levemente al abanderado del PT. El dato no fue del agrado del equipo petista y por eso se inició una campaña de desprestigio en contra de la candidata, lo que ha sido otro factor de crecimiento para el alcalde con licencia, quien se ha mantenido más ocupado y preocupado por lograr acuerdos con los distintos sectores.