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12 años del Acuerdo para el Fortalecimiento de la Asociación Económica México -Japón

  • Perspectiva Económica

Por Alberto Francisco Torres García*

El 17 de septiembre de 2004, México y Japón firmaron un Acuerdo para el Fortalecimiento de la Asociación Económica (AFAE), el cual entraría en vigor el 1ro. de abril de 2005. El AFAE fue producto de los lazos económicos y políticos fincados entre los dos países a lo largo de la historia, y su finalidad es aprovechar oportunidades de complementación frente a los retos de la globalización. Por tal motivo, el AFAE enmarcó una nueva era para la relación bilateral, llegando a clasificarse como un Tratado de Libre Comercio de nueva generación, al concebir la cooperación técnica y económica como una acción imprescindible para la maximización de los beneficios y la formación de ventajas competitivas.

Con patrones de comercio y desempeño económico distintos, tanto los liderazgos de México y Japón en sus respectivas regiones como la necesidad de complementar estratégicamente sus importaciones, fueron decisivos para la entrada en vigor del AFAE. Específicamente, sus objetivos son liberalizar y facilitar el comercio de bienes y servicios;

aumentar las oportunidades de inversión y fortalecer su protección; incrementar las oportunidades para los proveedores para participar en las compras del sector público; promover la cooperación y la coordinación para la aplicación efectiva de las leyes en materia de competencia; crear procedimientos efectivos para la implementación, la operación y la solución de controversias y, por último, establecer un marco para fomentar la cooperación bilateral y la mejora del ambiente de negocios.

Hoy en día Japón es la octava economía más competitiva del mundo y ocupa la cuarta posición como exportador e importador a nivel global. La cuantiosa población japonesa y sus altos ingresos generan un atractivo para el comercio y la inversión. La necesidad y capacidad del consumo japonés muestra en el rubro de alimentos una marcada tendencia hacia las importaciones, pues éstas representan poco más del 11% de las importaciones totales. China, la Unión Europea, Estados Unidos y Australia figuran entre sus principales proveedores. En cuanto a sus exportaciones, las manufacturas constituyen el 87.2% del total, destacando los motores y partes para vehículos, los circuitos electrónicos integrados y los buques de transporte. Estados Unidos, China, la Unión Europea y Corea del Sur destacan entre sus principales destinos.

Respecto a las relaciones bilaterales, el comercio entre México y Japón ha crecido un 40% en los últimos doce años, destacando el saldo deficitario para nuestro país. Sin embargo, en el mismo período las exportaciones mexicanas hacia el país oriental han crecido 105%, mientras que las importaciones lo han hecho en un 33%. Aceites crudos de petróleo, carne de puerco, aguacates, minerales de cobre, atunes aleta azul, cajas de velocidades automáticas, sal, minerales de plomo, minerales de cinc y ejes con diferencial son los principales productos mexicanos de exportación hacia el mercado japonés. En materia de inversión extranjera directa, los flujos de Japón hacia México han crecido en un 200% en el período antes mencionado, pasando de 72.9 millones de dólares en 2005 a 217.8 millones de dólares en 2016. Ciudad de México, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Baja California, Jalisco, Chihuahua, Estado de México y Coahuila se encuentran entre las principales entidades receptoras.

Finalmente, pese a que la mayor parte del comercio exterior de México se concentra en el mercado estadounidense, la disponibilidad de distintos acuerdos comerciales ha permitido a nuestros exportadores dirigir sus productos hacia nichos de mercado más interesantes y mejor remunerados como el japonés. Por tal motivo, el AFAE constituye una gran oportunidad para los distintos sectores productivos nacionales. En particular, la oferta de productos agropecuarios y pesqueros de Baja California Sur, que ha gozado de una adecuada aceptación en el mercado japonés, puede extenderse hacia otros rubros como el turismo y la investigación.

 

*Profesor – Investigador del Departamento Académico de Economía, UABCS. e-mail: atorresg@uabcs.mx