/ lunes 8 de julio de 2024

Tandariola | La alecsa

Aun no nos acostumbramos del todo a las presencias inteligentes, nos parecen, creo, como de ciencia ficción, superando apenas el estupor de que los celulares y otros dispositivos mantienen abiertos sus micrófonos y nos graban continuamente. Es una sensación de desconfianza pura de quienes, como yo, emergemos de las generaciones analógicas.

Es una narrativa del siglo XXI proferir órdenes que inician con un nombre. Alexa, Siri u otras, que emanan de esta jerga contagiosa, moderna y cómoda para dar indicaciones en una cultura doméstica que va apropiándose de estas formas resolutivas, de estas asistencias por voz. Una compañera de trabajo me compartió su experiencia con situaciones inesperadas y sorprendentes, una tan simple como llamar a su hijo a comer con la intercomunicación entre la bocina de la cocina y la de la habitación. Una aplicación de la inteligencia artificial y un tema intrigante para el análisis desde la perspectiva de la historia de lo cotidiano.

En el mercado actual hay equipos de muchas marcas, versiones y capacidades accesibles a todo público, solo se requiere tener internet. También hay un comercio creciente en accesorios como los focos inteligentes led. Admito que la primera vez que mi hijo le dio el primer mandato a su bocina para iluminar el cuarto sentí un escalofrío: “Alexa, prende la luz”, ordenó. “Muy bien”, respondió gentil e inmediatamente la esfera y se encendió el foco. Para millones de personas en el mundo esto es común; para mí fue emocionante.

Nos acercamos a la viabilidad del hogar inteligente con un autoconocimiento e inversión en el denominado internet de las cosas (Iot), iniciando con un foco y una bocina. Inserción rápida y exitosa de consumo. Se estima que al 2022, la quinta parte (20%) de las viviendas del país disponen de dispositivo inteligente, y de ese total, 64% tienen una bocina o asistente del hogar. ¿Y Baja California Sur? Está por encima de los datos nacionales: el 26% de las viviendas tienen dispositivos inteligentes, y de éstos, 67% tienen bocina (INEGI. ENDUTIH 2023).

¡Éytale!

Mi padre se desespera porque la alecsa no comprende su orden. Fue un regalo de mi hermana para entretenimiento musical y asistencia, es una versión que trae reloj y ha sido posible que externe el recordatorio para que tome sus pastillas. El venerable anciano no se acostumbra a llamar por su nombre a una presencia con un oído tan fino.

Comunicóloga, fotógrafa y sibarita. Premio estatal de periodismo 2022 en la categoría de artículo de fondo. iliana.peralta@gmail.com. En X @LA_PERALTA

Aun no nos acostumbramos del todo a las presencias inteligentes, nos parecen, creo, como de ciencia ficción, superando apenas el estupor de que los celulares y otros dispositivos mantienen abiertos sus micrófonos y nos graban continuamente. Es una sensación de desconfianza pura de quienes, como yo, emergemos de las generaciones analógicas.

Es una narrativa del siglo XXI proferir órdenes que inician con un nombre. Alexa, Siri u otras, que emanan de esta jerga contagiosa, moderna y cómoda para dar indicaciones en una cultura doméstica que va apropiándose de estas formas resolutivas, de estas asistencias por voz. Una compañera de trabajo me compartió su experiencia con situaciones inesperadas y sorprendentes, una tan simple como llamar a su hijo a comer con la intercomunicación entre la bocina de la cocina y la de la habitación. Una aplicación de la inteligencia artificial y un tema intrigante para el análisis desde la perspectiva de la historia de lo cotidiano.

En el mercado actual hay equipos de muchas marcas, versiones y capacidades accesibles a todo público, solo se requiere tener internet. También hay un comercio creciente en accesorios como los focos inteligentes led. Admito que la primera vez que mi hijo le dio el primer mandato a su bocina para iluminar el cuarto sentí un escalofrío: “Alexa, prende la luz”, ordenó. “Muy bien”, respondió gentil e inmediatamente la esfera y se encendió el foco. Para millones de personas en el mundo esto es común; para mí fue emocionante.

Nos acercamos a la viabilidad del hogar inteligente con un autoconocimiento e inversión en el denominado internet de las cosas (Iot), iniciando con un foco y una bocina. Inserción rápida y exitosa de consumo. Se estima que al 2022, la quinta parte (20%) de las viviendas del país disponen de dispositivo inteligente, y de ese total, 64% tienen una bocina o asistente del hogar. ¿Y Baja California Sur? Está por encima de los datos nacionales: el 26% de las viviendas tienen dispositivos inteligentes, y de éstos, 67% tienen bocina (INEGI. ENDUTIH 2023).

¡Éytale!

Mi padre se desespera porque la alecsa no comprende su orden. Fue un regalo de mi hermana para entretenimiento musical y asistencia, es una versión que trae reloj y ha sido posible que externe el recordatorio para que tome sus pastillas. El venerable anciano no se acostumbra a llamar por su nombre a una presencia con un oído tan fino.

Comunicóloga, fotógrafa y sibarita. Premio estatal de periodismo 2022 en la categoría de artículo de fondo. iliana.peralta@gmail.com. En X @LA_PERALTA

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