/ viernes 3 de mayo de 2019

Niñez alpha

Tandariola

Atardece. Veo a niños y niñas con sus smartphones jugando o viendo videos mientras los adultos beben café y charlan en un establecimiento local. En el interior de los vehículos del tráfico citadino se iluminan las caritas infantiles por sus pantallas. Así viven sus primeras etapas los niños y las niñas de nuestra sociedad contemporánea de menos de diez años, denominada por el investigador Mark McCrindle, la generación alpha.

Etiquetar a las personas contribuye en la comprensión de que los aspectos tecnológicos/sociales/políticos inciden de manera específica en los grupos de edad confiriendo sus respectivos retos generacionales. La niñez que hoy asiste a las guarderías, cursan el preescolar y los primeros grados de la educación primaria, viven una coyuntura inédita, nacieron después del 2010.

La experta oradora intergeneracional y escritora británica Henry Rose Lee describe a las y los alphas como “la generación del milenio con esteroides”. (www.theguardian.com). Estos infantes encontraron a su llegada a nuestro mundo un entorno tecnológico y un entramado de relaciones humanas particulares. Los datos indican que siete de cada diez alphas viven en localidades urbanas y que además, son los descendientes de la generación millenial, lo cual imprime a su progenie características que los diferencia del grupo que les precede, los centennials, tema que en otra entrega abordaré y que tienen sus propios retos y bemoles.

Se ha calculado que para al cuarto trimestre del 2018 había en nuestro país 20.1 millones de personas de 0 a 9 años, con una cantidad ligeramente mayor de niños que de niñas. En un análisis del entorno socioeconómico se observa que un poco más de la mitad, es decir, el 52.8%, viven en el estrato medio bajo; 25% viven en un estrato bajo; el 15.6% están en estrato medio alto y solo 6.3% pertenecen a un estrato alto.

¿Y la niñez alpha choyera? En el mencionado periodo se estima que eran 136,153, y como sucede con los datos nacionales, también son ligeramente más los niños que las niñas. En cuanto a lo socioeconómico, las cifras indican que viven en mejores condiciones en comparación con otras entidades. Cito al estado de Tabasco (el que más decrece a nivel nacional con -6.5% al cuarto trimestre del 2018), en el que 38% de sus alphas están en el estrato bajo, mientras que en la media península es de 12%; coinciden en que la mayor cantidad de menores están contemplados en el estrato medio bajo, pero hay una evidente contraste cuando solo el 2% de la niñez tabasqueña está en el estrato alto, en gran diferencia con la choyera que es de 16% (INEGI. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Tabulados interactivos).

La experiencia de esta generación difiere en múltiples escenarios con otras como la X que dignamente represento. Muchas personas vinieron al mundo en su casa con ayuda de partera, como yo. Hoy en Sudcalifornia se nace en instalaciones hospitalarias, siendo los Institutos de Servicios de Salud del estado los que más partos registran, seguido por el IMSS. Ambos suman el 92% del total de los nacimientos de la entidad (INEGI. Tabulados de integración). Por otro lado, 74,003 infantes de 5 a 9 años cursan algún grado escolar, siendo mayor la cantidad de niños (37,722) que de niñas (36,281). Por supuesto hay menores que trabajan, pues hay registros que laboran a partir de los 5 años, siendo el sector terciario donde más se ocupan (INEGI. Módulo de Trabajo Infantil 2017).

La generación alpha mundial solo conoce las televisiones planas, muchos alimentos y productos industrializados, viven rodeados de plásticos y son el nuevo target de la mercadotecnia. Al ser individuos digitales puros, tienen la concepción de los gadgets como extensiones de su cuerpo y aprenden continuamente de lo que consumen de manera digital, iniciando a una edad temprana (www.elheraldo.com.mx). Por tanto, se educan en temas tecnológicos con mucha fluidez, por eso los abuelitos les piden a sus nietos que les pongan aplicaciones en sus celulares. Constato el “Tata, yo sé”.

Eytale!

Al 2017 el 60.8% de las y los menores de 0 a 6 años eran cuidados por sus madres y el 39.2% por terceros. Este porcentaje se divide en los servicios de las guarderías públicas y privadas, así como de la red social familiar o no, como son los cuidados de las abuelas y otras personas con o sin pago, siendo estas últimas las que más infantes cuidan (INEGI. Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social, ENESS, 2017). Me atrevo a decir por experiencia propia y de otras, que en este invaluable grupo se incluyen parientes, amigas y hasta vecinas solidarias.

Tandariola

Atardece. Veo a niños y niñas con sus smartphones jugando o viendo videos mientras los adultos beben café y charlan en un establecimiento local. En el interior de los vehículos del tráfico citadino se iluminan las caritas infantiles por sus pantallas. Así viven sus primeras etapas los niños y las niñas de nuestra sociedad contemporánea de menos de diez años, denominada por el investigador Mark McCrindle, la generación alpha.

Etiquetar a las personas contribuye en la comprensión de que los aspectos tecnológicos/sociales/políticos inciden de manera específica en los grupos de edad confiriendo sus respectivos retos generacionales. La niñez que hoy asiste a las guarderías, cursan el preescolar y los primeros grados de la educación primaria, viven una coyuntura inédita, nacieron después del 2010.

La experta oradora intergeneracional y escritora británica Henry Rose Lee describe a las y los alphas como “la generación del milenio con esteroides”. (www.theguardian.com). Estos infantes encontraron a su llegada a nuestro mundo un entorno tecnológico y un entramado de relaciones humanas particulares. Los datos indican que siete de cada diez alphas viven en localidades urbanas y que además, son los descendientes de la generación millenial, lo cual imprime a su progenie características que los diferencia del grupo que les precede, los centennials, tema que en otra entrega abordaré y que tienen sus propios retos y bemoles.

Se ha calculado que para al cuarto trimestre del 2018 había en nuestro país 20.1 millones de personas de 0 a 9 años, con una cantidad ligeramente mayor de niños que de niñas. En un análisis del entorno socioeconómico se observa que un poco más de la mitad, es decir, el 52.8%, viven en el estrato medio bajo; 25% viven en un estrato bajo; el 15.6% están en estrato medio alto y solo 6.3% pertenecen a un estrato alto.

¿Y la niñez alpha choyera? En el mencionado periodo se estima que eran 136,153, y como sucede con los datos nacionales, también son ligeramente más los niños que las niñas. En cuanto a lo socioeconómico, las cifras indican que viven en mejores condiciones en comparación con otras entidades. Cito al estado de Tabasco (el que más decrece a nivel nacional con -6.5% al cuarto trimestre del 2018), en el que 38% de sus alphas están en el estrato bajo, mientras que en la media península es de 12%; coinciden en que la mayor cantidad de menores están contemplados en el estrato medio bajo, pero hay una evidente contraste cuando solo el 2% de la niñez tabasqueña está en el estrato alto, en gran diferencia con la choyera que es de 16% (INEGI. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Tabulados interactivos).

La experiencia de esta generación difiere en múltiples escenarios con otras como la X que dignamente represento. Muchas personas vinieron al mundo en su casa con ayuda de partera, como yo. Hoy en Sudcalifornia se nace en instalaciones hospitalarias, siendo los Institutos de Servicios de Salud del estado los que más partos registran, seguido por el IMSS. Ambos suman el 92% del total de los nacimientos de la entidad (INEGI. Tabulados de integración). Por otro lado, 74,003 infantes de 5 a 9 años cursan algún grado escolar, siendo mayor la cantidad de niños (37,722) que de niñas (36,281). Por supuesto hay menores que trabajan, pues hay registros que laboran a partir de los 5 años, siendo el sector terciario donde más se ocupan (INEGI. Módulo de Trabajo Infantil 2017).

La generación alpha mundial solo conoce las televisiones planas, muchos alimentos y productos industrializados, viven rodeados de plásticos y son el nuevo target de la mercadotecnia. Al ser individuos digitales puros, tienen la concepción de los gadgets como extensiones de su cuerpo y aprenden continuamente de lo que consumen de manera digital, iniciando a una edad temprana (www.elheraldo.com.mx). Por tanto, se educan en temas tecnológicos con mucha fluidez, por eso los abuelitos les piden a sus nietos que les pongan aplicaciones en sus celulares. Constato el “Tata, yo sé”.

Eytale!

Al 2017 el 60.8% de las y los menores de 0 a 6 años eran cuidados por sus madres y el 39.2% por terceros. Este porcentaje se divide en los servicios de las guarderías públicas y privadas, así como de la red social familiar o no, como son los cuidados de las abuelas y otras personas con o sin pago, siendo estas últimas las que más infantes cuidan (INEGI. Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social, ENESS, 2017). Me atrevo a decir por experiencia propia y de otras, que en este invaluable grupo se incluyen parientes, amigas y hasta vecinas solidarias.