/ viernes 23 de agosto de 2019

Mexicano

Tandariola

En la apología del hartazgo, el estridente uso del glitter fucsia y los escenarios con expresiones de protesta a lo punk, arden aún en el candelero nacional los actos ocurridos en la reciente marcha feminista en la CDMX, cuya génesis es la imparable violencia hacia las mujeres. Motivada por este delicado y sensible tema, se encaminan estas letras a visibilizar aspectos actuales de los hombres, sin eludir su complementariedad con el sexo opuesto.

La frase de la Comisión Nacional de Derechos Humanos“porque hay muchas maneras de ser hombre”, busca exponer las masculinidades, pero alude a la comprensión como un término que invita a observar su comportamiento en una sociedad determinada (www.cndh.org.mx). Agregaría que evidencia aspectos de la normalizada cotidianeidad.

Tanto lo femenino como lo masculino son constructos sociales que definen roles que parecieran inamovibles y motivan maneras de ser que vistos desde la masculinidad, revelan varios tipos, entre ellos el machismo que es la más detestable y generalizada forma de actuar de cualquier hombre, un comportamiento estereotipado, dominante y controlador que además se vuelve un adjetivo calificativo. He escuchado en muchas mujeres la expresión “es un macho” con un dejo de menosprecio y descalificación (un letrerito preventivo de “amiga, date cuenta”). He ahí la potencia del lenguaje que construye realidades.

Al sexo fuerte a ultranza, mantiene y fomenta entre sus congéneres sin tregua, la reafirmación de la perspectiva masculinizada, que mucho fluye hacia la supremacía. El Psic. Roberto Guadarrama Barreto, especialista en sexualidad y facilitador en el uso del lenguaje incluyente y no sexista, indica que el machismo afecta tanto a las mujeres como a los hombres, sin embargo ellos difícilmente lo admiten porque se entrevé como una debilidad.

Días posteriores a la marcha sigo leyendo sobre las diferentes aristas de los hechos. Un mensaje en particular de un chico motivó mi atención en esa jungla atroz de sentimientos que es Twitter. Motivado por el tema del feminicidio en nuestro país, se divulgaron las terribles cifras de homicidios por sexo en México, en una serie de 1990 al 2018, extraída de la consulta interactiva de defunciones por homicidio del INEGI que observa que en el 2018 hubo un total de 3,366 mujeres asesinadas, pero que 32,141 fueron los asesinados. “Por esto –decía el tuit- los hombres tendríamos que hacer marchas todos los días”. Como analista de la comunicación, observo que esta expresión tiene estrujantes lecturas.

En nuestro polifacético y purpurino país la cantidad de mujeres sobrepasa la de los hombres, pero la presencia de ellos es contundentemente mayor en rubros de lo no aceptable en cualquier comunidad. ¿Criminalidad masculina? Componen el 95 % de la población de los centros de readaptación social del país; son el 88 % de los adolescentes procesados y/o imputados registrados en causas penales a nivel nacional en el 2018 (INEGI. Censos de Gobierno). ¿Accidentes de tránsito? De las colisiones con vehículos registrados en México, el 75 % fueron cometidas por hombres (INEGI. Tabulados Interactivos de accidentes de tránsito terrestre). ¿Adicciones? Al 2016 se observó una tendencia creciente en el consumo de droga en ambos sexos, sin embargo los hombres superan a las mujeres en un 11.4 % y cada año desciende el promedio de edad para iniciar a consumirlas, ellas a los 18.2 años y ellos a los 17.7 años (www.gob.mx/salud/conadic).

Son éstos algunos datos que con honestidad y rigor develan una situación que puede o no coincidir con las realidades de los entornos personales. Entrevistado en el noticiero en línea Proyecto Puente, el Dr. Lorenzo Meyer indicó que ni los esfuerzos en la educación ni la implementación de políticas públicas han logrado que cualquier muchacho se vuelva una persona productiva después de ser un delincuente con buen ingreso, prestigio y poder en su barrio. Un planteamiento oscuro que me resisto a aceptar.

Cada mexicano tiene historias personales, responsabilidades, fobias, miedos, bagajes culturales, experiencias, deseos y aspiraciones; son sensibles al aprecio y a la fraternidad tanto como al abandono y la fatalidad; se exigen a sí mismos ante el rampante consumismo, ceden al deseo voraz e impasible del beneficio individual, en la locura de un milenio demandante de lucidez y empatía. Nadie nace siendo malo, después lo decide, ¡una camiseta que diga!

¡Éytale!

Escuché en el noticiero radiofónico vespertino de José Cárdenas en Radio Fórmula la noticia que el agresor del reportero de Tv Azteca que cubría la marcha feminista fue apresado: Luis Estrada, alias “El Chupas”, de 24 años, con historial delictivo y carne de cañón de sucios intereses, cuya identidad se difundió en redes sociales. “Estoy listo”, dijo este joven al momento de su detención. Su linaje lo denunció (El Universal. 21/08/2019). Sin albur, ¿en el interior de cada varón se esconde un canalla como “El Chupas”?

Comunicóloga, fotógrafa, diseñadora y sibarita.

iliana.peralta@gmail.com. En Twitter @LA_PERALTA

La Tandariola también se escucha. Disponible en podcast en Ivoox.

Tandariola

En la apología del hartazgo, el estridente uso del glitter fucsia y los escenarios con expresiones de protesta a lo punk, arden aún en el candelero nacional los actos ocurridos en la reciente marcha feminista en la CDMX, cuya génesis es la imparable violencia hacia las mujeres. Motivada por este delicado y sensible tema, se encaminan estas letras a visibilizar aspectos actuales de los hombres, sin eludir su complementariedad con el sexo opuesto.

La frase de la Comisión Nacional de Derechos Humanos“porque hay muchas maneras de ser hombre”, busca exponer las masculinidades, pero alude a la comprensión como un término que invita a observar su comportamiento en una sociedad determinada (www.cndh.org.mx). Agregaría que evidencia aspectos de la normalizada cotidianeidad.

Tanto lo femenino como lo masculino son constructos sociales que definen roles que parecieran inamovibles y motivan maneras de ser que vistos desde la masculinidad, revelan varios tipos, entre ellos el machismo que es la más detestable y generalizada forma de actuar de cualquier hombre, un comportamiento estereotipado, dominante y controlador que además se vuelve un adjetivo calificativo. He escuchado en muchas mujeres la expresión “es un macho” con un dejo de menosprecio y descalificación (un letrerito preventivo de “amiga, date cuenta”). He ahí la potencia del lenguaje que construye realidades.

Al sexo fuerte a ultranza, mantiene y fomenta entre sus congéneres sin tregua, la reafirmación de la perspectiva masculinizada, que mucho fluye hacia la supremacía. El Psic. Roberto Guadarrama Barreto, especialista en sexualidad y facilitador en el uso del lenguaje incluyente y no sexista, indica que el machismo afecta tanto a las mujeres como a los hombres, sin embargo ellos difícilmente lo admiten porque se entrevé como una debilidad.

Días posteriores a la marcha sigo leyendo sobre las diferentes aristas de los hechos. Un mensaje en particular de un chico motivó mi atención en esa jungla atroz de sentimientos que es Twitter. Motivado por el tema del feminicidio en nuestro país, se divulgaron las terribles cifras de homicidios por sexo en México, en una serie de 1990 al 2018, extraída de la consulta interactiva de defunciones por homicidio del INEGI que observa que en el 2018 hubo un total de 3,366 mujeres asesinadas, pero que 32,141 fueron los asesinados. “Por esto –decía el tuit- los hombres tendríamos que hacer marchas todos los días”. Como analista de la comunicación, observo que esta expresión tiene estrujantes lecturas.

En nuestro polifacético y purpurino país la cantidad de mujeres sobrepasa la de los hombres, pero la presencia de ellos es contundentemente mayor en rubros de lo no aceptable en cualquier comunidad. ¿Criminalidad masculina? Componen el 95 % de la población de los centros de readaptación social del país; son el 88 % de los adolescentes procesados y/o imputados registrados en causas penales a nivel nacional en el 2018 (INEGI. Censos de Gobierno). ¿Accidentes de tránsito? De las colisiones con vehículos registrados en México, el 75 % fueron cometidas por hombres (INEGI. Tabulados Interactivos de accidentes de tránsito terrestre). ¿Adicciones? Al 2016 se observó una tendencia creciente en el consumo de droga en ambos sexos, sin embargo los hombres superan a las mujeres en un 11.4 % y cada año desciende el promedio de edad para iniciar a consumirlas, ellas a los 18.2 años y ellos a los 17.7 años (www.gob.mx/salud/conadic).

Son éstos algunos datos que con honestidad y rigor develan una situación que puede o no coincidir con las realidades de los entornos personales. Entrevistado en el noticiero en línea Proyecto Puente, el Dr. Lorenzo Meyer indicó que ni los esfuerzos en la educación ni la implementación de políticas públicas han logrado que cualquier muchacho se vuelva una persona productiva después de ser un delincuente con buen ingreso, prestigio y poder en su barrio. Un planteamiento oscuro que me resisto a aceptar.

Cada mexicano tiene historias personales, responsabilidades, fobias, miedos, bagajes culturales, experiencias, deseos y aspiraciones; son sensibles al aprecio y a la fraternidad tanto como al abandono y la fatalidad; se exigen a sí mismos ante el rampante consumismo, ceden al deseo voraz e impasible del beneficio individual, en la locura de un milenio demandante de lucidez y empatía. Nadie nace siendo malo, después lo decide, ¡una camiseta que diga!

¡Éytale!

Escuché en el noticiero radiofónico vespertino de José Cárdenas en Radio Fórmula la noticia que el agresor del reportero de Tv Azteca que cubría la marcha feminista fue apresado: Luis Estrada, alias “El Chupas”, de 24 años, con historial delictivo y carne de cañón de sucios intereses, cuya identidad se difundió en redes sociales. “Estoy listo”, dijo este joven al momento de su detención. Su linaje lo denunció (El Universal. 21/08/2019). Sin albur, ¿en el interior de cada varón se esconde un canalla como “El Chupas”?

Comunicóloga, fotógrafa, diseñadora y sibarita.

iliana.peralta@gmail.com. En Twitter @LA_PERALTA

La Tandariola también se escucha. Disponible en podcast en Ivoox.