/ lunes 19 de abril de 2021

Demolición

Finalmente, Morena se desenmascaró. Si no gana, arrebata.

Primero, el presidente de la República dice que, si pierde la mayoría en la Cámara de Diputados, vetará el presupuesto.

Es la primera vez que reconoce la posibilidad de derrota. La elección se cierra en todo el país, y lo sabe.

Pero, además, pretende pasar por encima de la ley. El veto no aplica en materia presupuestal, al ser facultad de una sola cámara. Su amago es autoritario, y lo sabe.

Segundo, el gobierno y su partido emprendieron una brutal embestida contra el INE: la columna estructural de la democracia mexicana. El gobierno consintió un cerco, apabulló al Instituto con críticas, del presidente hacia abajo, y, peor, toleró amenazas de muerte contra consejeros.

Pero éstos recurrieron a la dignidad y a la gallardía para salvar su prestigio personal y el de la institución. Resguardaron la ley y preservaron el estado de derecho. La norma es clarísima y no deja lugar a dudas: los violadores de la ley de Guerrero y Michoacán no deben ser candidatos.

Por último, la mayoría de Morena y sus rémoras en el Senado torcieron la ley para extender la estadía de uno de los suyos en la presidencia de la Suprema Corte.

Este acto ominoso implica dos cosas. Primero: la más dura intrusión en la división de poderes desde 1996. Segundo: es el experimento que da continuidad a la tentativa reeleccionista. Lo hicieron, igual, en Baja California. Ahora en la Corte.

Hay que leer con cuidado una declaración del presidente: me iré el 2024, si el pueblo quiere.

¿Y si no? ¿Y si “el pueblo” pide dos años más?

La más importante decisión antes de la elección es la que tomará el Tribunal Electoral la próxima semana sobre otra decisión clave del INE. En ella el Instituto garantiza que el partido en el poder no repita el fraude a la ley que cometió en el 2018 para formar una mayoría calificada en la Cámara de Diputados. Ahí, obtuvo el 43% de los votos, pero maneja el 61% de los asientos.

Morena no va a aceptar el voto. Va por todo. Capturó la Cámara baja a la mala. Desmanteló los organismos autónomos. Capturó la corte. Quiere demoler al INE.

Va por todo. La única posibilidad es frenarlos a golpe de votos.

@fvazquezrig

Finalmente, Morena se desenmascaró. Si no gana, arrebata.

Primero, el presidente de la República dice que, si pierde la mayoría en la Cámara de Diputados, vetará el presupuesto.

Es la primera vez que reconoce la posibilidad de derrota. La elección se cierra en todo el país, y lo sabe.

Pero, además, pretende pasar por encima de la ley. El veto no aplica en materia presupuestal, al ser facultad de una sola cámara. Su amago es autoritario, y lo sabe.

Segundo, el gobierno y su partido emprendieron una brutal embestida contra el INE: la columna estructural de la democracia mexicana. El gobierno consintió un cerco, apabulló al Instituto con críticas, del presidente hacia abajo, y, peor, toleró amenazas de muerte contra consejeros.

Pero éstos recurrieron a la dignidad y a la gallardía para salvar su prestigio personal y el de la institución. Resguardaron la ley y preservaron el estado de derecho. La norma es clarísima y no deja lugar a dudas: los violadores de la ley de Guerrero y Michoacán no deben ser candidatos.

Por último, la mayoría de Morena y sus rémoras en el Senado torcieron la ley para extender la estadía de uno de los suyos en la presidencia de la Suprema Corte.

Este acto ominoso implica dos cosas. Primero: la más dura intrusión en la división de poderes desde 1996. Segundo: es el experimento que da continuidad a la tentativa reeleccionista. Lo hicieron, igual, en Baja California. Ahora en la Corte.

Hay que leer con cuidado una declaración del presidente: me iré el 2024, si el pueblo quiere.

¿Y si no? ¿Y si “el pueblo” pide dos años más?

La más importante decisión antes de la elección es la que tomará el Tribunal Electoral la próxima semana sobre otra decisión clave del INE. En ella el Instituto garantiza que el partido en el poder no repita el fraude a la ley que cometió en el 2018 para formar una mayoría calificada en la Cámara de Diputados. Ahí, obtuvo el 43% de los votos, pero maneja el 61% de los asientos.

Morena no va a aceptar el voto. Va por todo. Capturó la Cámara baja a la mala. Desmanteló los organismos autónomos. Capturó la corte. Quiere demoler al INE.

Va por todo. La única posibilidad es frenarlos a golpe de votos.

@fvazquezrig

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