/ viernes 11 de enero de 2019

Canteras blancas

Tandariola

A lo lejos se ve una blanca/grisácea nube de polvo. El beneficio es a flor de tierra. Quebrantos de piedras no metálicas. En su proceso de trituración, el yeso se cuela por la ropa, fino, como talco. Desde el elemento básico para mantener unidos los huesos quebrados, los gises de los maestros y hasta el material para la tersura y acabado arquitectónico, este mineral de amplio uso es fuente de empleo y detonante de una cadena productiva.

Sulfato de calcio dihidratado o bihidratado (CaSO4•2H20) es el material que se extrae en tonalidades diversas que marcan tanto su pureza como su combinación de minerales, que van del blanco –estado puro- a tonos amarillos, rojizos, castaños, azul grisáceo y rosa. El yeso se extrae en muchos países del mundo, siendo China, Irán, España, Estados Unidos, Tailandia y Japón los principales productores; sin embargo, sólo el gigante rojo aporta el 31.7% de la producción mundial. México aparece en el ranking con el 2.3% (www.se.gob.mx).

La extracción de este sulfato en nuestro país tiene una larga trayectoria. Las entidades con beneficio de este sulfato son Morelos, Nuevo León, San Luis Potosí, Coahuila y Baja California Sur que es el principal productor y de muy alta pureza, específicamente con la explotación de las dos vetas muleginas: en Isla San Marcos con la Compañía Occidental Mexicana, S.A. de C.V. (COMSA); y en Punta Santa María (al norte de Santa Rosalía, cabecera municipal), con la Compañía Minera Caopas, S.A. de C.V. Sus ubicaciones privilegian la ruta marítima. Cuentan con puerto de altura para enviar sus triturados en barcos de gran calado a países como Estados Unidos (principal destino), El Salvador, Costa Rica, Colombia, Perú, Ecuador, Chile y Japón, además de surtir el consumo nacional de empresas como CEMEX y Lafarge-Holcim.

La extracción del yeso sudcaliforniano al 2017 ascendió de 3.1 millones de toneladas, superando las cifras de años previos. Comparativamente, nuestra entidad aportó el 54.6% del volumen total nacional que en el mencionado año captó un total de 5.8 millones de toneladas. Al mes de octubre del 2018, el volumen nacional ya ascendía a 5.2 millones de toneladas (INEGI. Banco de Información Económica. Estadísticas de la industria minero-metalúrgica).

Estas empresas forman parte de la dinámica económica de Mulegé, pues para el caso de Comsa la actividad del yeso inició en 1923, que a la par de la Compagnie du Boleo en Santa Rosalía –para entonces la más importante fuente empleo de la región- fundó el enclave en la isla y asentó a sus trabajadores con sus familias. En cuanto a Caopas, su instalación data de 1991 y se accede a ella por la carretera Transpeninsular, siendo fuente de empleo para las localidades cercanas. Ambas empresas actualmente son de capital mexicano, pero en sus inicios era extranjero.

Las cadenas de valor de estas empresas tienen características apegadas a coyunturas económicas, industriales y geográficas de esa zona particular de la entidad, a las que se suman los ineludibles entornos y responsabilidades sociales y medioambientales.

La minería del yeso es apenas la primera parte de un proceso industrial que no se realiza en tierras sudcalifornianas. En general, los grandes consumidores finales están en el área de la arquitectura y la construcción, desde la venta en tlapalerías y casas de materiales de construcción, hasta los paneles que utilizan grandes empresas constructoras. También hay que considerar a la industria agrícola que lo utiliza sin calcinar para tratar los suelos con problemas de alcalinidad (SE. Estudio de la cadena productiva del yeso. 2018).

Actualmente las empresas constructoras utilizan la tablaroca y acabados en yeso o derivados en las paredes interiores de viviendas, locales comerciales, oficinas, etcétera, y es tan versátil que se usa hasta para la delimitación de los baños. Son resistentes y ligeras, pero lo que más permean son ruidos.

¡Éytale!

El enclave en la Isla San Marcos es muy particular. El pueblo es pequeño y siempre me pareció como una especie de set de película del viejo oeste. Tiene playas insospechadamente prístinas, de aguas transparentes y piedras variopintas. Se pescan pelechados especímenes de jurel y cabrilla. Su principal acceso es en lancha desde San Bruno. En la década de los setentas y ochentas, todas las casas tenían parabólica –entonces un lujo para muchos- y los depósitos de agua potable se abastecían de los barcos que cargaban el mineral. Se decía que las personas de la isla “bebían agua japonesa”.

Comunicóloga, fotógrafa, diseñadora y sibarita; en Twitter @LA_PERALTA

Mis otras columnas en https://ilianaperalta.wixsite.com/tandariola

Tandariola

A lo lejos se ve una blanca/grisácea nube de polvo. El beneficio es a flor de tierra. Quebrantos de piedras no metálicas. En su proceso de trituración, el yeso se cuela por la ropa, fino, como talco. Desde el elemento básico para mantener unidos los huesos quebrados, los gises de los maestros y hasta el material para la tersura y acabado arquitectónico, este mineral de amplio uso es fuente de empleo y detonante de una cadena productiva.

Sulfato de calcio dihidratado o bihidratado (CaSO4•2H20) es el material que se extrae en tonalidades diversas que marcan tanto su pureza como su combinación de minerales, que van del blanco –estado puro- a tonos amarillos, rojizos, castaños, azul grisáceo y rosa. El yeso se extrae en muchos países del mundo, siendo China, Irán, España, Estados Unidos, Tailandia y Japón los principales productores; sin embargo, sólo el gigante rojo aporta el 31.7% de la producción mundial. México aparece en el ranking con el 2.3% (www.se.gob.mx).

La extracción de este sulfato en nuestro país tiene una larga trayectoria. Las entidades con beneficio de este sulfato son Morelos, Nuevo León, San Luis Potosí, Coahuila y Baja California Sur que es el principal productor y de muy alta pureza, específicamente con la explotación de las dos vetas muleginas: en Isla San Marcos con la Compañía Occidental Mexicana, S.A. de C.V. (COMSA); y en Punta Santa María (al norte de Santa Rosalía, cabecera municipal), con la Compañía Minera Caopas, S.A. de C.V. Sus ubicaciones privilegian la ruta marítima. Cuentan con puerto de altura para enviar sus triturados en barcos de gran calado a países como Estados Unidos (principal destino), El Salvador, Costa Rica, Colombia, Perú, Ecuador, Chile y Japón, además de surtir el consumo nacional de empresas como CEMEX y Lafarge-Holcim.

La extracción del yeso sudcaliforniano al 2017 ascendió de 3.1 millones de toneladas, superando las cifras de años previos. Comparativamente, nuestra entidad aportó el 54.6% del volumen total nacional que en el mencionado año captó un total de 5.8 millones de toneladas. Al mes de octubre del 2018, el volumen nacional ya ascendía a 5.2 millones de toneladas (INEGI. Banco de Información Económica. Estadísticas de la industria minero-metalúrgica).

Estas empresas forman parte de la dinámica económica de Mulegé, pues para el caso de Comsa la actividad del yeso inició en 1923, que a la par de la Compagnie du Boleo en Santa Rosalía –para entonces la más importante fuente empleo de la región- fundó el enclave en la isla y asentó a sus trabajadores con sus familias. En cuanto a Caopas, su instalación data de 1991 y se accede a ella por la carretera Transpeninsular, siendo fuente de empleo para las localidades cercanas. Ambas empresas actualmente son de capital mexicano, pero en sus inicios era extranjero.

Las cadenas de valor de estas empresas tienen características apegadas a coyunturas económicas, industriales y geográficas de esa zona particular de la entidad, a las que se suman los ineludibles entornos y responsabilidades sociales y medioambientales.

La minería del yeso es apenas la primera parte de un proceso industrial que no se realiza en tierras sudcalifornianas. En general, los grandes consumidores finales están en el área de la arquitectura y la construcción, desde la venta en tlapalerías y casas de materiales de construcción, hasta los paneles que utilizan grandes empresas constructoras. También hay que considerar a la industria agrícola que lo utiliza sin calcinar para tratar los suelos con problemas de alcalinidad (SE. Estudio de la cadena productiva del yeso. 2018).

Actualmente las empresas constructoras utilizan la tablaroca y acabados en yeso o derivados en las paredes interiores de viviendas, locales comerciales, oficinas, etcétera, y es tan versátil que se usa hasta para la delimitación de los baños. Son resistentes y ligeras, pero lo que más permean son ruidos.

¡Éytale!

El enclave en la Isla San Marcos es muy particular. El pueblo es pequeño y siempre me pareció como una especie de set de película del viejo oeste. Tiene playas insospechadamente prístinas, de aguas transparentes y piedras variopintas. Se pescan pelechados especímenes de jurel y cabrilla. Su principal acceso es en lancha desde San Bruno. En la década de los setentas y ochentas, todas las casas tenían parabólica –entonces un lujo para muchos- y los depósitos de agua potable se abastecían de los barcos que cargaban el mineral. Se decía que las personas de la isla “bebían agua japonesa”.

Comunicóloga, fotógrafa, diseñadora y sibarita; en Twitter @LA_PERALTA

Mis otras columnas en https://ilianaperalta.wixsite.com/tandariola